domingo, 7 de marzo de 2010
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Bienvenidos al sitio virtual de nuestro curso de Cencia Política del grupo 0003 de la FCPyS. Abrimos este espacio con la finalidad de enriquecer el debate de nuestra clase con temas, reflexiones e ideas que iremos poniendo a discusión, buscando contribuir con la formación de nuestro perfil como científicos sociales. Les invitamos a participar de manera voluntaria, y de forma libre, con la única premisa de que, a la hora de los argumentos, todos tienen cabida.
Dentro de la vida cotidiana, podemos enteder al Poder como el control que ejercen los gobernantes sobre los gobernados, que les permite decidir y llevar a cabo las acciones que les sean propias de sus intereses. Un ejemplo de poder con ésta definición es la elaboración y discusión de los programas de apoyo económico y de salud, que tiene el gobierno del DF y que ha servido para dar legitimidad y popularidad.
ResponderEliminarPor otro lado, la Política, en un definición de lenguaje común, es la actividad por la cual un individuo se pretende hacerse del poder y los beneficios que este conlleva, para así satisfacer cada una de las ambiciones personales que tiene el hombre que se hace llamar "Político". Ejemplo de ello son las jefaturas delegaciones del DF, pues muchos de los delegados que ocupan los cargos, sólo han ocupado la función para hacerse de recursos que les sirvan para escalar al siguiente puesto a disputar.
POR Pérez Flores Diego Edgar
ResponderEliminarMe he topado con varios conocidos y familiares que siempre se aterran al saber que me encuentro estudiando Ciencia Política y algunos de ellos me han "definido" al poder y a la política de la siguiente forma(por supuesto en lenguaje común):
Poder: es visto como algo de lo más malo que existe en la vida y lo conciben como la acción de hacerse obedecer por los demás en función de un cargo público. Hacer lo que se te place, incluyendo el enriquecimiento.
Política: al escuchar la palabra la asocian con la acción de robar, de enriquecerse por estar en un cargo público. Política es corrupción y riqueza personal. Y me han dicho "los políticos le roban al pueblo" "por los políticos estamos como estamos","político=ratero".
Por supuesto su percepción acerca de cada vocablo que enuncie es totalmente equívoca, pero es lo que la mayoría de las personas (comunes)piensan sobre la ciencia que estudiamos y los fenómenos que la misma revela.
En el lenguaje cotidiano, hay una tergiversación de los términos, debido a que la mayoría de las ocasiones son usados indistintamente, además de que existe un estigma que los caracteriza.
ResponderEliminarEn mi experiencia el término política, es ocupado para lo que comúnmente se conoce como grilla, y por ende la mala fama que se tiene hacia la política práctica, incluso me ha tocado escuchar que se hace alusión al término política como adjetivo calificativo de connotación despectiva. No en vano la poca credibilidad y confianza de nuestros servidores públicos.
En cambio el término poder es ocupado con connotación más que despectiva, negativa, refiriéndome a negativo moralmente hablando, pues se cree que el poder tiene que ver con la capacidad de manipular a otros individuos a voluntad, es sinónimo de siniestro, también de ahí que el término "maquiavélico" sea casi sinónimo de siniestro, por ello queda claro estos términos son utilizados, en ocasiones como conceptos infunda mentados, pero no hay que perder de vista que son en gran medida abstractos.
En el uso cotidiano de lenguaje la política casi siempre es sinónimo de corrupción en algo que no se puede confiar, esto es porque la gente esta decepcionada de las acciones de los políticos; por ejemplo: En la colonia donde vivo, es muy fácil de observar este fenómeno pues las propuestas de los presidentes municipales siempre dicen que solucionaran los problemas como el de alumbrado y pavimentación, y hacen juntas convocando a las personas pero nunca cumplen con ninguna de sus propuestas.
ResponderEliminarLo que ha generado un clima de desconfianza y una imagen de la política no muy grata.
Por lo que el concepto de política en el lenguaje común cada día se va degradado mas, manejado la desconfianza y el incumplimiento como palabras que hacen pensar en política.
Y pues que se puede decir acerca del concepto que cotidianamente se maneja del poder si “son los políticos quienes lo poseen” según dicen los vencimos de la colonia.
En el uso del lenguaje común, el poder se concibe de distintas maneras, y tiene distintos significados, principalmente se relaciona con la capacidad que tiene alguna persona o grupo de personas para tomar decisiones y ejercer control, un ejemplo muy sencillo se encuentra en las relaciones familiares o personales, en las cuales los individuos que las conforman buscan inevitablemente ejercer cierto control y con ello dominar.
ResponderEliminarEn el caso de México, se podría concebir al poder como inmerso en la sociedad pero detentado en unas cuantas manos. La ciudadanía se siente ajena a él y se considera que sus detentadores tienen fines propios y no velan por los intereses de la mayoría.
Con lo que respecta a la política, es muy común asociarla a las acciones que emprenden los gobernantes para la consecución de ciertos fines, así como para la resolución de conflictos de intereses. Sin embargo en México, la política ha alcanzado distintos matices y también es considerada como los instrumentos o herramientas que hacen posible el acceso al poder, y debido a la desconfianza hacia la clase política ha ido perdiendo su esencia de acción social.
Un ejemplo que ilustra esta pregunta, fue algo que me sucedió con un amigo de mi familia, se refirió a la política como “chisme”, “intriga”, o “levantar falsos”, su frase que la recuerdo muy bien, fue “sí, sí, pero no debemos hacerle política”, refiriéndose a no hacer comentarios a un amigo que no estaba presente. Fue algo insólito, a pesar de que la mayoría de los mexicanos asocian política con delitos, fraudes, etc. ahora se asocia con la idea de chismes y cometarios que dañen a una persona.
ResponderEliminarEn el caso del poder, su concepción se asocia con poder “absoluto y despótico” que ejerce una persona o personas que tienen algún puesto, ya sea en la administración pública o en empresas privadas. Esa personas que tiene algún puesto, sea de alto mando u operativo, pueden favorecer a sus familiares, amigos, conocidos, pero también pude ser utilizado para lesionar de alguna forma a las personas.
Estas concepciones que tiene la mayoría de la población mexicana se deben contextualizar, ya que la experiencia cotidiana explica por qué la población utiliza estos conceptos para explicar sucesos, que no tienen nada que ver con el verdadero significado que las ciencias sociales les dan.
La política, en términos populares, es relacionada con palabras como intriga, corrupción, grilla, intereses. Tuve la oportunidad en el 2009 de participar en una campaña política, estado dentro de ella me di cuenta de la distancia que toma la ciudadanía con la política, viendola como lo más degradante que existe. La tergiversación que sufre este concepto se debe principalmente a las actitudes de los que en el pasado y ahora ocupan los puestos de dirección del gobierno, es por ello que se ha degradado la política en el país.
ResponderEliminarEl poder tiene muchas connotaciones, las cuales varian de acuerdo al contexto a aplicar, siguiento la temática en la política, vemos que la ciudadanía entiende por poder político la capacidad de "comprar tu puesto, de mover tu gente, y sobre todo de sacar adelante tu campaña" Lamentablemente la política se relaciona de inmediato con la actividad de campaña y no con el gobierno, es por ello que los conceptos de poder toman un sesgo hacía este punto.
Se podría argumentar que el inconsciente colectivo otorga un carácter prevendal al quehacer de los servidores públicos, debido a el pasado de opacidad en la que estos realizaban las operaciones para dar derechos (considerados como beneficios) a ciertas partes de la población en el esquema corporativista del régimen de partido único.
ResponderEliminarEl poder se asocia al fenómeno político como una libertad kantianamente negativa al tener una capacidad de obrar libremente sin tener consecuencias del mismo actuar, y que por el status que les confiere el cargo público, pueden investirse del papel que representan como individuos portadores, y generadores del poder otorgar y dar dirección a una sociedad por medio de las leyes formales.
Los individuos de a pie que conforman la sociedad mexicana, sin contar con una real dimensión de fenómeno, tratan de explicar el efecto por una misma causa e imputarle las connotaciones negativas del conflicto que de ella nacen a los servidores públicos, en específico a los políticos.
Es por esta razón que el grueso de la población, al no estar inmersos en el mundo de cómo funciona la política en sus reglas informales, crean una suerte de frases nacidas de lo común , que aunque no demerita su intento explicativo, permanece útil a los fines del sentido común, fungiendo de descripción sintética del fenómeno, sin perseguir fines científicos –es decir metódicos- para explicarse una realidad. Haciendo que un conjunto de creencias, que se ven reforzadas por las medios de comunicación y su percepción del objeto se hagan un saber en común acerca de un fenómeno en especifico.
Dicho, esto podremos pasar a analizar la frase “El que no tranza no avanza”, donde al verse “legitimada” en cierta medida desde las esferas del poder y de los que toman las decisiones, pasa a incorporarse dicha noción de que para poder alcanzar ciertas metas, objetivos o contar con influencias, es necesario aplicar la negociación entre agentes, incluyendo una remuneración monetaria para que sea posible contar con ciertas dispensas en orden de dar conclusión a un proceso que sea satisfactorio para ambas partes.
Saúl Torres Rivero
Claro, como científico social es inevitable intentar buscar la causa sobre el lenguaje común que mal ve a la política y a sus funcionarios.
ResponderEliminarSin embargo, pensar que el político común es inocente es errar. La tendencia apunta a la desconfianza que hay entre unos y otros.
Cómo se desencadeno esta desconfianza entre gobernados y gobernantes?
Porqué opinan tan mal y se amedrentan entre sí?
En México y muchos otros paises, el lenguaje mal intencionado de unos contra los otros se vuelve demasiado inevitable. El lenguaje que actualmente es utilizado por muchos políticos y ciudadanos no permite llegar a acuerdos contundentes; la deficiencia del lenguaje también es el reflejo de un sistema político incompleto.
De acuerdo con mi experiencia cotidiana, la política es concebida en el lenguaje coloquial como sinónimo de enriquecimiento y como un negocio, además de el agandalle para beneficio propio a costa de los demás, otra definición sobre lo que es la política es que si vas a entrar a este juego es necesario que te involucres en la corrupción, o en palabras de Reyes Heroles -"En el ejercicio de la política hay que aprender a lavarse las manos con agua sucia".
ResponderEliminarSiguendo con la definición a menudo la política tambien es asociada con la manipulación.
En la política " el que tiene más saliva traga mas pinole" o en otras palabras en el debate o el discurso el que mayor sagacidad tiene logra sacar prowvecho.
Pasando al tema del poder a este se le define como abuso o sometimiento del otro, pero sobre todo como algo que se utiliza como instrumento para el beneficio propio.
La verdad es que podemos apreciar que ambos conceptos no son bien definidos, nuestra tarea es desestigmatizarlos para revalorarlos y darles su dimensión dentro de la sociedad.
Es de vital importancia resaltar que la formación de un lenguaje tiene como fundamento (que no es el único) la materialización de representaciones subjetivas, y que, por lo tanto, es resultado de la socialización de percepciones; por ello resulta inadecuado hablar de cierta alteración en los términos, ya que éstos corresponden a un contexto determinado; así, será más útil referirnos a un término "fuera de contexto" mientras el lenguaje utilizado no sea compatible a las condiciones que lo crearon.
ResponderEliminarNo obstante, la finalidad de mi comentario no es ofrecer una postura en la que figure la relativización de conceptos, al contrario, está encaminado a reiterar la importancia de la distinción entre el lenguaje común y el lenguaje especializado. Si bien el uso del lenguaje común en la ciencia política hace que conceptos como "poder" o "política" se encuentren fuera de contexto,no hace que éste pierda valor en los espacios donde es aceptado, es decir, que el lenguaje (sea común o especializado) tiende al reconocimiento en los límites originales de su socialización.
En México, por las experiencias que se han vivido con algunos de los gobernantes que han llegado al poder, se ha ido formando una idea de poder y de política muy negativa. Al igual que otros compañeros, me ha tocado escuchar comentarios de que política es igual a robar, y poder es igual a explotar a los que menos tienen o a la ciudadanía en general. Algo que me llama la atención, es que no son comentarios de personas que no tuvieron un a buena educación, sino son comentarios de ex compañeros del bachillerato y que ahora cursan una carrera, los que también tienen esta idea.
ResponderEliminarAlguna de las capacidades que nos brinda la carrera de Ciencia Política, es la de analizar los acontecimientos que ocurren a nuestro alrededor, para con esto, nosotros observar si en verdad las cosas son como la gente las platica. Lo lamentable, es ver que una parte de la elite universitaria se deja llevar por las ideas populares; con esto, que se puede esperar de las personas que no tienen acceso a la educación, si los que se suponen que estudian, se dejan influenciar por los razonamientos comunes de la población.
Dentro de nuestro lenguaje encontramos muchas diferencias, a lo que antes de estudiar y de leer los textos de nuestra carrera, creíamos erroneamente o no conociamos. Ahora ya no consideramos iguales al Estado y al estado, las definiciones dentro de nuestro campo de estudio son muy importantes, ya que como administradores o politólogos tenemos conceptos diferentes sobre las cuestiones sociales, incluso si comparamos las palabras del derecho administrativo con las del derecho penal, tienen un significado muy diferente.
ResponderEliminarEl problema es que tratamos de definir todo y la mayoría de las veces lo hacemos de forma incorrecta, utilizamos muchos tecnisismos para tratar de impresionar pero terminamos fallando nuestro cometido.
Tomo como ejemplo a varios candidatos que han presentado su campaña en el distrito electoral en el que vivo, ya que ellos se presentan con discursos magníficos que ni ellos mismos entienden, para poder entrar en simpatía con la ciudadanía, pero la mayor parte del tiempo se pierden con los ofrecimientos que olvidan que estan haciendo campaña para mejorar y cambiar las clases políticas que permanecen en nuestro país.
Desgraciadamente por eso mucha gente relaciona la política con ser abusivo en el poder, pero no hay que dar significados errados para todo.
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ResponderEliminar“Si un cualquiera es descubierto al violar particularmente alguna de estas cosas (algo ajeno), es castigado y recibe los mayores oprobios… Pero cuando alguno, además de la riqueza de los ciudadanos, los secuestra a ellos mismos y los esclaviza, en lugar de ser designado con esos nombres de oprobio es llamado dichoso y feliz…”(Platón, la República)
ResponderEliminarEvidente es la semejanza entre en el anterior juicio descrito por el joven Trasímaco en conversación con Sócrates en el siglo cuarto antes de nuestra era, en relación con una opinión vertida por “un cualquiera” de nuestro tiempo, donde podemos ubicar al menos tres constantes dentro de la asincrónica analogía, las cuales son: la impunidad; el beneficio económico; y la injusticia, que en el decir del sofista antes citado, es lo que aprovecha y conviene a uno mismo, y la justica, por el contrario al más fuerte.
De acuerdo a lo anterior, y en coincidencia con mi experiencia personal, considero que en las opiniones declaradas comúnmente sobre el concepto de “política”, los juicios remiten a categorizar o entender al término: como una extensión de cualquier otro tipo de actividad lucrativa en la sociedad, teniendo como ventaja el sostén de la impunidad para su mantenimiento. Así mismo, se desaloja cualquier intento de profesionalización y ética de quien la practica, dejando con ello inherentemente un despreciado y despectivo significado de la voz.
Si bien es sumamente compleja la situación que ha creado y tergiversado la milenaria práctica de la política (lo cual no se busca nombrar del todo en este escrito), es cierto que en nuestro país dos situaciones son importantes para pretender explicar el fenómeno. La primera de ellas concierne al común origen de la clase política y las formas de acceso al espacio público; y la segunda reside puntualmente, en el lenguaje que se emplea, y que de acuerdo a una pobre cultura de discusión y métodos transparentes propios de los sistemas democráticos, refleja un desvalorizado nivel profesionalización de las actividades políticas, lo que hace concebir a la ciudadanía que cualquier sujeto puede realizar tareas de esa índole.
Seguda parte...
ResponderEliminarBasta rescatar pocos ejemplos de en quienes han caído las decisiones políticas trascendentales desde el inicio de la vida independiente en México, para observar una persistente situación de baja profesionalización, como rigurosamente lo describe el doctor Luis Mora en el siglo XIX: “A consecuencia de esta prodigalidad y falta de previsión han ocupado los sofás de los congresos, y los sillones del gobierno, personas no sólo sin educación ni principios, poseídas de la más crasa ignorancia, sino lo que es más, enteramente destituidas de moralidad y honradez.”(José María Luis Mora, México y sus revoluciones)
Lo anterior encuentra su razón de ser en una cultura política de las clases gobernantes, donde es evidente que las relaciones informales de compadrazgo, amistad y consanguineidad forman redes en muchos casos discordantes con las definiciones partidistas. Como ejemplo podemos citar la forma en que un numeroso grupo de liberales logró acceder al poder político gracias a las relaciones que mantenían con un prestigiado político de la época, José María Iglesias, quien en sus memorias: “explica un nombramiento porque Prieto era “antiguo e íntimo amigo”, otro por las antiguas y estrechas relaciones de amistad” que tenía con Payno, otro más por una especial recomendación del Lic. D. Joaquín Cardoso, así las demás.”(Escalante Fernando, Ciudadanos imaginarios)
Y en cuanto al segundo y último punto, encontramos una abierta imposibilidad de los políticos, desde el siglo XIX (y seguramente antes), hasta la actualidad, de poder entablar discusiones lógicas que encuentren su ímpetu en los razonamientos e hilos argumentativos y no en la descripción que Daniel Cosío Villegas hace de la vida pública, al afirmar que “ no se hace en la plaza pública, el parlamento o la prensa, en debates o en polémicas sonados, sino en la conversación directa, a medias palabras, entre el aspirante y el detentador de poder.”(Escalante Fernando, Ciudadanos imaginarios)
Al respecto recordemos, la actitud de sumisión que protagonizaban los posibles candidatos a la presidencia antes de ser designados por el ejecutivo en turno durante todos los sexenios prisitas, exceptuando quizá el primero y el último de ellos.
En nuestra carrera la política y el poder son dos categorías fundamentales, sin embargo no es así para la mayoría de la gente en México.
ResponderEliminarEl poder nisiquiera es algo que se discuta muy ampliamente, desgraciadamente la sociedad mexicana no se cuestiona la importancia del poder en la sociedad, sólo se limitan a jugar el papel que les toca, nunca se cuestionan por qué hacen las cosas o por qué las hacen de una forma y no de otra, para ellos el poder es algo dado.
La política, a diferencia del poder, es un tema muy mencionado los domingos con la familia, los días de elección o en el mejor de los casos en las épocas de campañas electorales, pero la concepción que se tiene en México de la política es de "algo" que va unido con corrupción, robo, abuso y muchos otros calificativos que no son muy buenos, o peor, es visto como "un circo", algo que da risa, y esto lo digo porque eso me dijeron mis amigos cuando les dije que iba a estudiar ciencias políticas,también me dijeron "¿ya te vas a volver corrupta?", para ellos la política es una cosa de risa, más que algo que deba de antenderse o estudiarse.
La política y el poder son dos "cosas" que debemos reivincar ya que son necesarias para las sociedades, y nuestro deber como politologos es cambiar la concepción que se tiene en nuestro país.
Al leer la pregunta, me vinieron a la mente algunos de los comentarios que escuché por parte de familiares y amigos, cuando empecé a comentar mi deseo de estudiar Ciencias Políticas y Administración Pública. El comentario literal de uno de mis tíos (médico de profesión), fue: "No creas que vas poder andar entre la suciedad de las gallinas sin ensuciarte, aunque sea un poco". Los demás comentarios que le siguieron, fueron de la misma índole: "Te vas a corromper", "Te pueden matar", "Ahí sólo se hace dinero sucio", etcétera. Para mis familiares, la política es vista como algo sucio, algo corrupto y hasta algo peligroso para mi vida.
ResponderEliminarEntre amigos míos que estudian otras carreras, la política es vista como algo difícil de comprender y que, por lo tanto, deben ignorar; por lo general, la noción de política es que es algo 'malo' en general, ya sea que se le relacione con el robo, con el abuso, con represión, con asesinatos, con impunidad, con nepotismo y demás. Nadie tiene la idea de que entendiendo la política se puedan lograr cosas beneficiosas para la comunidad. Esa es la idea general que, por mi experiencia, veo que se tiene de la política.
En cuanto al poder, puedo decir que he sido cuestionada muchas veces acerca del significado de la palabra 'poder'. Pero siento que más que el significado, lo que se me cuestiona es: ¿cómo se usa? ¿cómo lo ejerce la clase política? ¿qué podemos hacer en contra del poder? Y soy sincera, contesto lo que pienso, pero para muchas de esas preguntas no tengo respuestas. De las muchas preguntas que se me han hecho, puedo deducir que la mayoría entiende que el poder sirve para dominar, para obtener dinero, facilidades, puestos o más poder. No existe una relación entre el poder y la política, más que aquella que convierte al poder en una herramienta de la política. En un agregado de ese conjunto de 'cosas malas' que es la política en sí misma. En última instancia, se le concibe en solitario como una especie de arma peligrosa, que los políticos utilizan en contra de la sociedad, y ante la cual se sienten indefensos.
Creo que, a partir de las concepciones que se tienen de poder y política entre los ciudadanos, podemos establecer sobre que bases estamos trabajando, como estudiosos de la ciencia política y de la administración pública, para hacerles llegar el conocimiento necesario para que se incluyan en los procesos decisorios y asuman verdadera y completamente su papel como ciudadanos. También nos da un diagnóstico, muy burdo, de el lugar que ocupa nuestra clase política.
Generalmente atribuimos el uso del lenguaje común a un porcentaje considerable de la población, ya que este lenguaje se carece de especialización científica, tiende a ser ambiguo, el resultado: una comunicación deficiente.
ResponderEliminarDesgraciadamente, el uso del lenguaje común traspasa esta esfera y ahora se filtra al ámbito político, que debería ser especializado, preciso y esclarecedor. Ejemplos de esto son los discursos de Calderón, las “celebres” frases de Andrés Manuel y los refranes de Vicente Fox. Esta ausencia de un uso adecuado del lenguaje en política, debilita la percepción del poder que la sociedad tiene de sus políticos y de su gobierno, se piensa entonces que la política es un “oficio” más que cualquier persona (incluso un boxeador) puede ejercer, pues no se necesita de preparación.
Obviamente, con esta percepción de la política, el gobierno no puede ostentar un poder real.